La verdad y la mentira son etiquetas mentales que solemos ponerle a la información que recibimos.

La verdad y la mentira son etiquetas mentales que solemos ponerle a la información que recibimos para tratar de decidir si tiramos por el camino de un determinado planteamiento o si lo tachamos de nuestra lista de opciones.

La decisión es clave y de forma consciente o inconsciente realizamos este proceso sin parar en nuestro día a día.

Es como el juego de te creo o no te creo.

El tema es que tomamos, la mayoría de las veces, esta decisión de forma automática sin plantearnos en base a qué filtros internos estamos evaluando la cuestión que nos ocupa.

Para poder acceder a “la verdad” debemos pasar por este filtro de “te creo – no te creo” también aquellas ideas que tenemos instaladas en nuestra mente y que juegan como información cuando nos planteamos si algo es verdad o mentira.

Tendemos a plantearnos la credibilidad de lo nuevo sin darnos cuenta de que, en algún momento, las ideas que tenemos integradas también fueron nuevas y quizás no éramos tan conscientes cuando las incluimos en nuestro mapa de la verdad.

Quizás, simplemente andábamos de forma automática por la vida.

Para alimentar esta forma de funcionar, nuestra mente nos hace sentir “listos” por tener mucha información en nuestro interior para darnos cuenta de que algo nuevo quiere entrar y quizás no tiene validez con nuestras antiguas verdades.

La propuesta, pues, es sencilla. Date cuenta de que estás lleno de ideas que un día diste por buenas y que puede que si las pasas ahora por tu filtro de verdad no casen con tu sentir de hoy.

Como son infinitas las ideas, las creencias que tenemos incorporadas, lo mejor es que, sencillamente, te plantees en base a qué estas evaluando cada vez que algo nuevo llegue a tu vida.

Pregúntate: ¿Por qué creo que esto es cierto? ¿Por qué creo que esto es falso?

Y cuando tengas las ideas que soportan tu planteamiento, decide si esto es verdad para ti, si es creíble con tu posición actual.

Si hoy llegara esa idea que tienes integrada como algo nuevo para ti: ¿Lo clasificarías cómo verdad o cómo mentira?

Se trata de ir haciendo conscientes más y más nuestros “en base a qué decidimos”, nuestros “en base a qué pensamos”.

Para poco a poco, actualizar nuestro mapa mental de acuerdo con quién somos hoy.

Puedes expandir el mapa de tus ideas remodelando, reconstruyendo y conectando con la magia de la vida desde la libertad de decidir lo que piensas en tu interior.

 

Carina Barberá