La reinvención es un proceso de autenticidad que te conectará con lo que realmente eres.
La palanca estrella de la reinvención personal y profesional es la toma de conciencia de que eres algo esencial que puedes observar por ti mismo.
Tienes la capacidad de observarte y construirte a tu manera.
Hasta que ha llegado el momento en el que te cuestionas tu vida, has incorporado ideas, creencias, formas de pensamiento y de acción que te han llevado a ser quien eres hoy.
Has hecho de ti el personaje que has pensado iba a ser aceptado. El personaje que ha seguido los pasos que se supone correctos.
Sí, también has tenido salidas que tampoco te llevaron a ningún sitio y te reencontraste con el “camino correcto”. No te engañes, estos desvíos son la parte diseñada para que pienses que has tenido momentos de libertad, pero éstos tampoco respondían a nada esencialmente tuyo.
La realidad es que, después de todo esto, aquí estás.
¿Experimentas plenitud, felicidad, resultados que te satisfacen?
¿Cuántos años tienes? Has llegado hasta aquí por el “camino correcto” y ya sabes dónde te lleva.
Seguir por el mismo camino es como darte golpes contra un muro una y otra vez.
Lo más apasionante de tu proceso de reinvención será descubrir lo que tiene sentido para ti.
Tampoco tienes porqué dejarlo todo para mirar lo que quieres y trasformar tu vida.
De hecho, no me parece la mejor opción. Desde el punto en el que estás ahora, puedes centrarte y conectar con tu yo esencial.
Es un trabajo interior para el que lo más importante que necesitas es tu voluntad y dedicar algo de tiempo a enfocarte en esto.
Tanto si estás en un punto de gran insatisfacción como si lo que sientes es que te falta algo, busca una forma diferente de ver tu situación actual.
Necesitas paz y tiempo para reinventarte. Esto puedes hacerlo a mil por hora o de forma estratégica. Midiendo bien lo que quieres y cubriendo los riesgos, asumiéndolos poco a poco.
Se trata de que dejes de sentir tu punto de partida como insufrible. Para reinventarte desde lo que quieres ser en lugar de como alguien que escapa y se conecta al miedo y coge un camino distinto pero otra vez sin sentido para quien eres.
Hazte esta pregunta: ¿Qué hay de bueno en esto?
Y busca hoy, mañana, pasado. Dedica días a contestar esta pregunta. Todo se puede mirar desde muchos puntos de vista.
Tu punto de partida es una oportunidad para encontrar lo que realmente quieres hacer en esta vida. El estado de descontento o vacío que sientes es la llave a un mundo nuevo que puedes descubrir.
Si has decidido que no te conformas y quieres algo nuevo para ti, hazlo desde tu centro vital.
Busca ese espacio interno que te permite sentir que todo está bien. Desde este punto, puedes experimentar la vida sin sentirte arrastrado por ella.
Tu mente se ha estado enfocando en las cosas que te molestan de tu situación actual. Al mirar esto una y otra vez, has dejado de ver otros aspectos de tu vida.
Te aseguro que si sigues en tu lugar actual es porque en alguna parte de ti piensas que para algo te merece la pena.
¿Qué te conecta con la vida?
Descubrir que te hace sentir bien y tomar el compromiso de incluir tiempo para esto en tu vida, puede convertirse en tu mejor fuente de bienestar.
Busca en tu mente esas acciones, experiencias o personas que te conectan a la vida. No te juzgues con lo que viene a tu mente. Simplemente ve anotando lo que surja.
Cuando ya tengas claro con qué disfrutas, observa cuánto de esto está presente en tu día a día. Y toma el compromiso de incluir y aumentar al máximo esto que te llena de vida.
Tan solo con esas dos acciones:
- Enfocarte en lo que hay de bueno en tu situación actual.
- Descubrir e incluir en tu vida las cosas que te hacen sentir bien.
Vas a experimentar un cambio en las primeras semanas.
Se trata de conectarte a quien realmente eres. Para esto necesitas mirar desde la paz y no desde el enfado.
La aventura de reinventarte te llevará a sentirte vivo. Es un viaje de experiencias en el que puedes sentirte nervioso, preocupado, feliz o entusiasmado.
Siempre es un buen momento para replantearte la ruta que un día tomaste.
Disfruta el camino elegido y permítete elegir de nuevo cuando sientas que vas a un lugar al que ya no tiene sentido llegar.
Carina Barberá.